Y creador de todo lo existente
fue tu voluntad darnos la vida
para recorrer este camino con alegrìa.
Señor y Dios mìo,
tù nos moldeaste a tu imagen y semejanza
y nos diste un don y una mision.

Señor, tengo proyectos por hacer
y sueños por cumplir
tù que conoces mi corazòn
sabràs què es lo mejor
lo dejo en tus manos Señor.
( extraido de la liturgia cotidiana)
De tanta espera quedò el grito.
Era de tarde
y en la quietud del verano,
agazapado,
esperaba el miedo

El viento soplò su mensaje.
Por entre los àrboles,
màs allà de las rocass,
escondida entre los pastizales,
aguardaba la afrenta.
Pasò la mujer entre los bosques
azotada por el murmullo
de la eterna espera.
Serena, convencida,
pasò desafiando
con su silencio la ira.