miércoles, 6 de febrero de 2013

ESCUCHA A TU CORAZÒN de Susana Tamaro

Cada vez que te sientas extraviada,
confusa, piensa en los àrboles,
recuerda su manera de crecer.
Recuerda que un àrbol de gran
copa y pocas raìces es derribado
por la primera ràfaga de viento,
en tanto que un àrbol con muchas
raìces y poca copa a duras penas
deja circular su savia.
Raìces y copa han de tener la
misma medida, has de estar en las
cosas y sobre ellas:sòlo asì podràs
ofrecer sombra y reparo,sòlo asì
al llegar la estaciòn apropiada
podràs cubrirte de flores y de
frutos.Y luego, cuando ante ti se
abran muchos caminos y no sepas
cuàl recorrer,no te metas en
uno cualquiera al azar:sièntate
y aguarda.Respira con la  confiada
profundidad con que respiraste
el dìa en que viniste al mundo,
sin permitir que nada te distraiga:
aguarda, y aguarda màs aùn.
Quèdate quieta,en silencio,
y escucha a tu corazòn.
Y cuando te hable, levàntate
y ve donde èl te lleve.